Te criticaste por años y no ha funcionado, intenta aprobarte y observa que pasa.
Recordar esta poderosa y cierta frase que aunque no conozco el autor, creo que es digna de rescatar. Lo he puesto en práctica, y vaya que cambia la vida con este pequeño hábito.
Crecer no fue fácil para mi, ver como mi cuerpo iba cambiando me aterró. Y ese terror me devastó. En mi adolescencia comenzó el odio a mi cuerpo y los malos tratos de mi hacia mi. Miraba para el lado y todas eran "mejor" que yo, me obsesioné con ser ultra delgada y eso nunca ocurrió además tenía un peso semi normal, pero mi altura (que odiaba) mi metro setenta me hacía llamar la atención y no lo soportaba. Había subido de peso y de ser muy delgada pasé a ser robusta, y cada bocadillo que me llevaba a la boca lo sufría.
De nada me sirvió hablarme con rabia, perdí tanto tiempo, tiempo valioso que jamás se recupera, sin embargo, la carga la solté del todo, tampoco me atormento pensando que pudo ser distinto, lo que fue ya fue y quizás ese tormento me hizo llegar hasta donde estoy hoy, y agradezco. Como me acostumbré a hablarme con rabia, ahora cada vez que lo hago, me retracto de inmediato, y agarro mis manos, cierro los ojos y me hablo con cariño. ¿Lo intentas tu? ¿cómo te hablas? ¿hacemos el cambio?.
Atte, tu fotógrafa.